El calor, la humedad y el uso diario son algunos de los principales enemigos del tapizado automotor. Sin los cuidados adecuados, los materiales pueden deteriorarse antes de tiempo.
Utilizá parasoles
Reducen la exposición directa al sol y ayudan a conservar tanto el color como la textura de los materiales.
Limpiá regularmente
Eliminar el polvo y la suciedad evita el desgaste prematuro de telas y cueros.
Repará pequeños daños a tiempo
Una costura abierta o un pequeño corte pueden solucionarse fácilmente antes de convertirse en una reparación mayor.
Cuidar el interior también protege el valor del vehículo
Un auto con el tapizado en buen estado transmite una mejor imagen y conserva mejor su valor con el paso de los años.